domingo 28 de junio de 2009

Mario Vargas Llosa. "Identidad cultural"

Fragmento del artículo Las Culturas y la Globalización.

"En verdad, el alegato a favor de la "identidad cultural" en contra de la globalización, delata una concepción inmovilista de la cultura que no tiene el menor fundamento histórico. ¿Qué culturas se han mantenido idénticas a sí mismas a lo largo del tiempo? Para dar con ellas hay que ir a buscarlas entre las pequeñas comunidades primitivas mágico-religiosas, de seres que viven en cavernas, adoran al trueno y a la fiera, y, debido a su primitivismo, son cada vez más vulnerables a la explotación y el exterminio. Todas las otras, sobre todo las que tienen derecho a ser llamadas modernas -es decir, vivas-, han ido evolucionando hasta ser un reflejo remoto de lo que fueron apenas dos o tres generaciones atrás. Ése es, precisamente, el caso de países como Francia, España e Inglaterra, donde, sólo en el último medio siglo, los cambios han sido tan profundos y espectaculares, que, hoy, un Proust, un García Lorca y una Virginia Woolf, apenas reconocerían las sociedades donde nacieron y cuyas obras ayudaron tanto a renovar.

La noción de "identidad cultural" es peligrosa, porque, desde el punto de vista social, representa un artificio de dudosa consistencia conceptual, y, desde el político, un peligro para la más preciosa conquista humana, que es la libertad. Desde luego, no niego que un conjunto de personas que hablan la misma lengua, han nacido y viven en el mismo territorio, afrontan los mismos problemas y practican la misma religión y las mismas costumbres, tenga características comunes. Pero ese denominador colectivo no puede definir cabalmente a cada una de ellas, aboliendo, o relegando a un segundo plano desdeñable, lo que cada miembro del grupo tiene de específico, la suma de atributos y rasgos particulares que lo diferencian de los otros. El concepto de identidad, cuando no se emplea en una escala exclusivamente individual y aspira a representar a un conglomerado, es reductor y deshumanizador, un pase mágico-ideológico de signo colectivista que abstrae todo lo que hay de original y creativo en el ser humano, aquello que no le ha sido impuesto por la herencia ni por el medio geográfico, ni por la presión social, sino que resulta de su capacidad para resistir esas influencias y contrarrestarlas con actos libres, de invención personal.

En verdad, la noción de identidad colectiva es una ficción ideológica, cimiento del nacionalismo, que, para muchos etnólogos y antropólogos, ni siquiera entre las comunidades más arcaicas representa una verdad. Pues, por importantes que para la defensa del grupo sean las costumbres y creencias practicadas en común, el margen de iniciativa y de creación entre sus miembros para emanciparse del conjunto es siempre grande y las diferencias individuales prevalecen sobre los rasgos colectivos cuando se examina a los individuos en sus propios términos y no como meros epifenómenos de la colectividad. Precisamente, una de las grandes ventajas de la globalización, es que ella extiende de manera radical las posibilidades de que cada ciudadano de este planeta interconectado -la patria de todos- construya su propia identidad cultural, de acuerdo a sus preferencias y motivaciones íntimas y mediante acciones voluntariamente decididas. Pues, ahora, ya no está obligado, como en el pasado y todavía en muchos lugares en el presente, a acatar la identidad que, recluyéndolo en un campo de concentración del que es imposible escapar, le imponen la lengua, la nación, la Iglesia, las costumbres, etcétera, del medio en que nació. En este sentido, la globalización debe ser bienvenida porque amplía de manera notable el horizonte de la libertad individual."

Links: Las Culturas y la Globalización
Globalizacíon e Identidad y Pluralidad Cultural


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viernes 22 de mayo de 2009

Einstein y Tagore

Conversación entre Rabindranath Tagore y el profesor Albert Einstein, en la tarde del 14 de julio de 1931, en la residencia del profesor Kaputh (publicada en "Modern Review", Calcuta, 1931). (Extraído del libro ¿Tan solo una ilusión? De Ilya Prigogine).


Einstein: ¿Cree usted en lo divino aislado del mundo?

Tagore: Aislado no. La infinita personalidad del Hombre incluye el Universo. No puede haber nada que no sea clasificado por la personalidad humana, lo cual prueba que la verdad del Universo es una verdad humana. He elegido un hecho científico para explicarlo. La materia está compuesta de protones y electrones, con espacios entre sí, pero la materia parece sólida sin los enlaces interespaciales que unifican a los electrones y protones individuales. De igual modo, la humanidad está compuesta de individuos conectados por la relación humana, que confiere su unidad al mundo del hombre. Todo el universo está unido a nosotros, en tanto que individuos, de modo similar. Es un universo humano. He seguido la trayectoria de esta idea en arte, en literatura y en la conciencia religiosa humana.

Einstein: Existen dos concepciones distintas sobre la naturaleza del Universo: El mundo como unidad dependiente de la humanidad, y El mundo como realidad independiente del factor humano

Tagore: Cuando nuestro universo está en armonía con el hombre eterno, lo conocemos como verdad, lo aprehendemos como belleza.

Einstein: Esta es una concepción del universo puramente humana.

Tagore: No puede haber otra. Este mundo es un mundo humano, y la visión científica es también la del hombre científico. Por lo tanto, el mundo separado de nosotros no existe; es un mundo relativo que depende, para su realidad, de nuestra conciencia. Hay cierta medida de razón y de gozo que le confiere certidumbre, la medida del Hombre Eterno cuyas experiencias están contenidas en nuestras experiencias.
Einstein: Esto es una concepción de entidad humana.

Tagore: Sí, una entidad eterna. Tenemos que aprehenderla a través de nuestras emociones y acciones. Aprehendimos al Hombre Eterno que no tiene limitaciones individuales mediadas por nuestras limitaciones. La ciencia se ocupa de lo que no está restringido al individuo; es el mundo humano impersonal de verdades. La religión concibe esas verdades y las vincula a nuestras necesidades más íntimas, nuestra conciencia individual de la verdad cobra significación universal. La religión aplica valores a la verdad, y sabemos, conocemos la bondad de la verdad merced a nuestra armonía con ella.

Einstein: Entonces, la Verdad, o la Belleza, ¿no son independientes del hombre?

Tagore: No

Einstein: Si no existiera el hombre, el Apolo de Belvedere ya no sería bello.

Tagore: No

Einstein: Estoy de acuerdo con esta concepción de la Belleza, pero no con la de la Verdad.

Tagore: ¿Por qué no? La verdad se concibe a través del hombre.

Einstein: No puedo demostrar que mi concepción es correcta, pero es mi religión.

Tagore: La belleza es el ideal de la perfecta armonía que existe en el Ser Universal; y la Verdad, la comprensión perfecta de la mente universal. Nosotros, en tanto que individuos, no accedemos a ella sino a través de nuestros propios errores y desatinos, a través de nuestras experiencias acumuladas, a través de nuestra conciencia iluminada; ¿cómo si no, conoceríamos la verdad la Verdad?

Einstein: No puedo de mostrar que la verdad científica deba concebirse como verdad válida independientemente de la humanidad, pero lo creo firmemente. Creo, por ejemplo, que el teorema de Pitágoras en geometría afirma algo que es aproximadamente verdad, independientemente de la existencia del hombre. De cualquier modo, si existe una realidad independiente del hombre, también hay una verdad relativa a esta realidad; y, del mismo modo, la negación de aquella engendra la negación de la existencia de ésta.

Tagore: La verdad, que es una con el Ser Universal, debe ser esencialmente humana, si no aquello que los individuos conciban como verdad no puede llamarse verdad, al menos en el caso de la verdad denominada científica y a la que sólo puede accederse mediante un proceso de lógica, es decir, por medio de un órgano reflexivo que es exclusivamente humano. Según la filosofía hindú, existe Brahma, la Verdad absoluta, que no puede concebirse por la mente individual aislada, ni descrita en palabras, y sólo es concebible mediante la absoluta integración del individuo en su infinitud. Pero es una verdad que no puede asumir la ciencia. La naturaleza de la verdad que estamos discutiendo es una apariencia – es decir, lo que aparece como Verdad a la mente humana y que, por tanto, es humano, se llama maya o ilusión.

Einstein: Luego, según su concepción, que es la concepción hindú, no es la ilusión del individuo, sino de toda la humanidad…

Tagore: En ciencia, aplicamos la disciplina para ir eliminando las limitaciones personales de nuestras mentes individuales y, de este modo acceder a la comprensión de la Verdad que es la mente del Hombre Universal.

Einstein: El problema se plantea en si la Verdad es independiente de nuestra conciencia.

Tagore: Lo que llamamos verdad radica en la armonía racional entre los aspectos subjetivos y objetivos de la realidad, ambos pertenecientes al hombre supra-personal.

Einstein: Incluso en nuestra vida cotidiana, nos vemos impelidos a atribuir una realidad independiente del hombre a los objetos que utilizamos. Lo hacemos para relacionar las experiencias de nuestros sentidos de un modo razonable. Aunque, por ejemplo, no haya nadie en esta casa, la mesa sigue estando en su sitio.

Tagore: Sí, permanece fuera de la mente individual, pero no de la mente universal. La mesa que percibo es perceptible por el mismo tipo de conciencia que poseo.

Einstein: Nuestro punto de vista natural respecto a la existencia de la verdad al margen del factor humano, no puede explicarse ni demostrarse, pero es una creencia que todos tenemos, incluso los seres primitivos. Atribuimos a la Verdad una objetividad sobrehumana, nos es indispensable esta realidad que es independiente de nuestra existencia, de nuestras experiencias y de nuestra mente, aunque no podamos decir qué significa.

Tagore: La ciencia ha demostrado que la mesa, en tanto que objeto sólido, es una apariencia y que, por lo tanto, lo que la mente humana percibe en forma de mesa no existiría si no existiera esta mente. Al mismo tiempo, hay que admitir que el hecho de que la realidad física última de la mesa no sea más que una multitud de centros individuales de fuerza eléctricas en movimiento es potestad también de la mente humana. En la aprehensión de la verdad existe un eterno conflicto entre la mente universal humana y la misma mente circunscrita al individuo. El perpetuo proceso de reconciliación lo llevan a cabo la ciencia, la filosofía y la ética. En cualquier caso, si hubiera alguna verdad totalmente desvinculada de la humanidad, para nosotros sería totalmente inexistente. No es difícil imaginar una mente en la que la secuencia de las cosas no sucede en el espacio, sino sólo en el tiempo, como la secuencia de las notas musicales. Para tal mente la concepción de la realidad es semejante a la realidad musical en la que la geometría pitagórica carece de sentido. Está la realidad del papel, infinitamente distinta a la realidad de la literatura. Para el tipo de mente identificada a la polilla, que devora este papel, la literatura no existe para nada; sin embargo, para la mente humana, la literatura tiene mucho mayor valor que el papel en sí. De igual manera, si hubiera alguna verdad sin relación sensorial o racional con la mente humana, seguiría siendo inexistente mientras sigamos siendo seres humanos.

Einstein: ¡Entonces, yo soy más religioso que usted!

Tagore: Mi religión es la reconciliación del Hombre Suprapersonal, el espíritu humano Universal y mi propio ser individual. Ha sido el tema de mis conferencias en Hibbert bajo el título de “La religión del hombre”.

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sábado 2 de mayo de 2009

Juan Carlos Onetti

Decálogo más uno, para escritores principiantes


I. No busquen ser originales. El ser distinto es inevitabl e cuando uno no se preocupa de serlo.

II. No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando le amenazan el bolsillo.

III. No traten de complicar al lector, ni buscar ni reclamar su ayuda.

IV. No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético.

V. No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.

VI. No sigan modas, abjuren del maestro sagrado antes del tercer canto del gallo.

VII. No se limiten a leer los libros ya consagrados. Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz, hoy son genios.

VIII. No olviden la frase, justamente famosa: 2 más dos son cuatro; pero ¿y si fueran 5?

IX. No desdeñen temas con extraña narrativa, cualquiera sea su origen. Roben si es necesario.

X. Mientan siempre.

XI. No olviden que Hemingway escribió: "Incluso di lecturas de los trozos ya listos de mi novela, que viene a ser lo más bajo en que un escritor puede caer."


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miércoles 4 de marzo de 2009

Más expresiones...

Falso amigo
Un falso amigo es una palabra de otros idiomas que se parece (en la escritura o en la pronunciación) a una palabra en la lengua materna del hablante, pero que tiene un significado diferente. El propio término “falso amigo” fue un calco del francés faux-ami y fue usada por primera vez por Koessler y Derocquigny en su libro Les faux-amis ou les trahisons du vocabulaire anglais (‘Los falsos amigos o las traiciones del vocabulario inglés’, de 1928).Un ejemplo típico de un falso amigo es la palabra potuguesa embaraçado, que significa ‘avergonzado’.] Otros ejemplos típicos son: exit, del inglés, que significa salida y no éxito; subir, del francés, que significa sufrir, padecer, y no subir; o guardare, del italiano, que significa mirar, y no guardar. Muchos falsos amigos se deben a una etimología común que ha derivado en significados distintos en cada lengua. Todos los idiomas son víctimas de los falsos amigos.

Bizarro (término)
Bizarro es una cualidad que denota un porte erguido, con carácter, firme. En sentido denotativo la palabra bizarro (
del it. bizzarro, "iracundo") denota cualidades positivas, no obstante bizarro, comúnmente se utiliza para referirse a algo raro, extravagante, insólito, debido a la confusión con la palabra inglesa y francesa bizarre la cual significa "extraño","extravagante" "anormal", "atípico". Esto último es debido a su semejanza (en la escritura) con la palabra en inglés y en francés: Bizarre; y es un fan amigo muy difundido. Lo cual no quiere decir que esté mal utilizado, sino que entra en la categoría de modismos en la cultura.Como bizarro, también se adjetiva mal a aquellas obras de arte o diseño que no pueden catalogarse en ninguna de las escuelas o estilos tradicionales, y que de alguna manera rompen con los cánones estéticos tradicionales y vanguardistas (...).

En literatura, bizarro es un género "de culto", transgresivo y underground. La literatura bizarro reúne muchos estilos de escritura y sub-géneros, incluyendo el splatterpunk y el nuevo absurdismo (...). Dentro del cine bizarro, o en general de la estética bizarra, se encuentran aquellas obras raras, extrañas o simplemente diferentes; un ejemplo de esto serían las películas de Ed Wood, Eraserhead de David Lynch y El Topo de Alejandro Jodorowsky. También se encasillan como "bizarras" muchas películas del cine gore, y aquellas de terror o de ciencia ficción antiguas, que al carecer de los efectos especiales de la actualidad, debían utilizar efectos anticuados para intentar asombrar al espectador.

«Gonzo»
El término gonzo de por sí está lleno de controversia y confusión, significando mayoritariamente algo decadente y depravado. Sus primeras aplicaciones podrían encontrarse en la literatura de diversos autores. Gonzo ha llevado a significar también bizarro, llegando a ser aplicado a muchos otros estilos de interpretación subjetiva, entre otros desde la fotografía, cine, videojuegos o la pornografía.
En las películas pornográficas, "gonzo" hace referencia a las producciones donde el operador de cámara o el director intervienen en la acción, hablando a los actores o siendo un actor él mismo. Las películas pornográficas gonzo usualmente sólo realizan una o dos actividades que posiblemente no incluyen sexo tradicional. La intención de esta técnica es involucrar a la audiencia en la acción.
El Periodismo gonzo es un estilo de reporteo, sub-género del Nuevo periodismo, que plantea un acercamiento directo al objeto (la noticia), llegando hasta el punto de influir en ella, y volviendo al periodista en parte importante de la historia, como un actor más; también suele imprimir más importancia al contexto que al texto, es decir, da preponderancia al ambiente en que ocurre tal hecho, por sobre el hecho mismo.

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sábado 21 de febrero de 2009

Entrevista a Noam Chomsky

Hace ya algunos años, en su visita al Perú, el escritor y polémico analista estadounidense concedió al diario El Comercio la presente entrevista.

Por Patricia del Río

A sus 77 años, Noam Chomsky conserva un ánimo y una energía que le permiten viajar por todo el mundo difundiendo sus severas críticas a la política externa de Estados Unidos o el poder desmedido de las grandes corporaciones. Su voz queda, casi silenciosa, contrasta con la firmeza de sus convicciones. Chomsky habla bajito, las que gritan y reclaman son sus ideas. Considerado uno de los intelectuales más importantes del mundo por la creación de su revolucionaria Gramática Generativa y declarado el autor vivo más citado, Noam Chomsky continúa defendiendo y difundiendo sus planteamientos políticos, en e-mails (porque contesta todos los que puede), foros, entrevistas; y sus libros y artículos. En su breve paso por Lima, el profesor Chomsky conversó en exclusiva con El Comercio.

Usted ha señalado, en recientes declaraciones, que en países como Venezuela o Bolivia la democracia funciona, a diferencia de EE.UU. ¿Qué entiende usted por democracia?
Si uno compara las elecciones de Estados Unidos con las de Bolivia o Venezuela, existe una diferencia radical. En Estados Unidos, en las últimas elecciones presidenciales del 2004, hubo dos candidatos: ambos provenían de las mismas clases pudientes y fueron a las mismas universidades, reservadas solo para las élites. Ambos pudieron postular a la presidencia debido a los patrocinios que recibieron de las corporaciones. Sus programas de gobierno se asemejaban bastante; pero, lo más interesante de todo, es que la población nunca supo cuáles eran sus discursos acerca de los temas de trascendencia.

¿Por qué no?
Porque las elecciones estadounidenses están diseñadas para suprimir ese tipo de temas; las personas se interesan más por la personalidad y la imagen del candidato. De hecho, las elecciones se parecen bastante a los comerciales de televisión. Las mismas instituciones que promocionan productos de consumo en televisión venden a los candidatos presidenciales como si fueran mercancías: se enfocan en la imagen, en la ilusión, y alejan a la población de los temas importantes.

¿Y eso no pasa en países como Bolivia o Venezuela?
Para las elecciones de diciembre pasado en Bolivia la población se había organizado desde tiempo atrás. Los bolivianos habían estado luchando por años por controlar ellos mismos los recursos naturales, o por discutir acerca de sus derechos culturales. Las personas conocían esos temas, y estaban comprometidas con ellos; por eso eligieron a alguien que compartía sus ideales. Eso es totalmente diferente a elegir a un presidente perteneciente a la clase rica que sirve a los intereses de las corporaciones. ¿En estos dos casos, cuál es una verdadera democracia?

¿Pero cómo podemos hablar de democracia en países, como los señalados, o como el Perú, donde la mayoría de la población vive en pobreza y sin satisfacer sus necesidades fundamentales de salud y educación?
Existe la noción de "Estado fallido", y una de sus características es que se trata de estados que pueden tener una "forma" democrática concebida en las instituciones, pero que no funcionan del todo. La manera como describes al Perú, es la de una sociedad donde la democracia no está funcionando. Existen procesos "formales" que son una "careta" democrática, donde gran parte de las personas no están representadas porque no tienen los recursos, ni el compromiso, ni la formación para participar activamente del proceso democrático. Bolivia es un caso aparte. A pesar de la pobreza, posee una democracia que funciona, pues sus ciudadanos escogieron a alguien que defendía sus mismos intereses.

¿No son más vulnerables los ciudadanos de países pobres a ideologías populistas, más manipulables por líderes que se aprovechan de sus necesidades para llegar al poder?
No creo que debamos generalizar. Si la población está organizada y son participantes activos, y se articulan en agrupaciones, no creo que eso suceda. Por ejemplo, los movimientos sin tierra en Brasil son más pobres de lo que uno se imagina; además, el Estado los reprime de manera brutal y no tienen acceso a la educación ni a los medios de comunicación. A pesar de todo eso, continúan políticamente organizados. Por otro lado, hay personas privilegiadas en los países ricos que son vulnerables y están completamente aisladas entre sí. Al final, depende de las opciones personales. Alguien puede sentir la necesidad de comprometerse y así convertirse en una persona consciente y activa políticamente.

¿En qué momento supo usted que debía ser un activista político?
Me di cuenta desde que tenía 5 años de edad de lo que quería ser, nunca tuve dudas (risas).

¿Es deber de los ciudadanos desconfiar siempre del poder y del gobierno? ¿Cómo ejercer un control sin socavar los esfuerzos de los gobiernos por mantener el orden?
Hay muchas maneras de lidiar con el gobierno. A veces el gobierno necesita ser derrocado. A veces necesita reformas y modificaciones para hacerlo receptivo a las demandas de los ciudadanos. Después de todo, los centros de control no son solo los gobiernos, también está la concentración del poder privado que va más allá del estado-nación y sus fronteras.

Se refiere a las corporaciones...
Así es, por ejemplo, la economía peruana está basada principalmente en la minería, por eso el control del poder no se encuentra en el Perú, sino en el exterior. Entonces, si los peruanos quisieran cambiar esos centros de poder, tendrían que derrocar al sector privado. En países como Estados Unidos, es posible llevar a cabo cambios sustanciales dentro del marco de la gobernabilidad, incluyendo la posibilidad de derrocar a las corporaciones. Ha habido casos en que los ciudadanos se han organizado y han forzado a que el Estado obstaculice las acciones de estas tiranías privadas. En Estados Unidos eso es técnicamente posible. La pregunta es cuánta autoconciencia para organizarse y cuánto compromiso debe haber para llevar a cabo acciones dentro del campo de posibilidades. Algunas veces debes empujar los límites, y quizá eso pueda desembocar en violencia. En ese sentido, habría una revolución. Pero, repito, no creo que haya fórmulas hechas, depende de cada situación en particular.

¿Qué rol cumple la educación en esta función vigilante que les corresponde a los ciudadanos? ¿Es un mecanismo liberador o sirve para mantener a las élites en el poder?
Piensa en una herramienta: un martillo. Al martillo no le interesa si es utilizado para romperle el cráneo a alguien. Lo puedes utilizar con diferentes propósitos. Del mismo modo, la educación puede servir para controlar y subordinar a las personas, e imponerles doctrinas que las marginen; o puede ser utilizada para que las personas se liberen. Tomemos como ejemplo el logro más extraordinario de la historia para crear una sociedad libre: la revolución anarquista de España en 1936. Esta no fue una revolución espontánea, sino, más bien, un acto premeditado que tomó décadas en consolidarse. Trabajo, organización y programas especiales de educación construyeron en las mentes de los ciudadanos la idea de una sociedad libre. Cuando la oportunidad apareció, la aprovecharon. La educación puede servir para ese fin, pero también puede servir para disciplinar y controlar.

¿Sigue pensando que el papel de los intelectuales es fundamental para que haya un cambio en la sociedad?
Las personas que nosotros llamamos intelectuales trabajan con su mente y tienen un nivel alto de privilegios y oportunidades. Ellos pueden utilizar esos privilegios de diferentes maneras. Tomemos como referencia la Biblia, uno de los textos históricos de mayor importancia. En ella los intelectuales, que se llamaban "profetas" por una mala traducción, hacían un análisis político, condenaban los crímenes del rey, exhortaban a que hubiera justicia para los huérfanos y los pobres. Esto es lo que nosotros denominamos "intelectuales disidentes", que fueron encarcelados, exiliados al desierto y vilipendiados. Siglos después, fueron honrados. En contraste, hubo intelectuales que fueron honrados en esa época, y siglos después se les llamó "falsos profetas". Ellos eran los lambiscones de la corte del rey y eran respetados y distinguidos.

Algunos podrían alegar que ya contribuyeron con sus aportes científicos, que no tienen por qué comprometerse más allá de su trabajo intelectual...
Los intelectuales escriben la Historia. Son personas privilegiadas que tuvieron recursos para tener una educación de lujo. Ellos tienen oportunidades, y oportunidades se convierten en responsabilidades, aunque no lo quieran.

¿Pero qué pasa cuando las sociedades no quieren saber? En el Perú se libró una guerra interna, entre los grupos terroristas y las Fuerzas Armadas que los combatieron. Después de más de 10 años, y de 60 mil muertos, se comprobó que se cometieron abusos contra la población civil. Sin embargo, buena parte de la población no quiere saber nada al respecto. ¿Por qué les cuesta tanto a las sociedades asumir sus propios crímenes?
Hay muchas sociedades que han sido traumatizadas por el terror. No quieren pensar en eso. Por ejemplo, El Salvador tuvo una brutal y violenta historia de terror y opresión en la década del ochenta. Básicamente, los crímenes fueron cometidos por las Fuerzas Armadas. Incluso mataron a un arzobispo, párrocos, monjas, obreros, campesinos, líderes sindicales. Cuando la guerra terminó, asistí a una conferencia en la que participaban los jesuitas que habían sobrevivido a la masacre, y describieron lo que es una constante en muchos países que han pasado por esto: a pesar de que se ha combatido el terrorismo, permanece una cultura del terror.

¿En qué consiste?
El terror se domestica y se convierte en una aspiración cotidiana, practicada por la mayoría. Así, el terror se reduce al espacio privado, a la dimensión individual, a la vida de familia. Por ejemplo, las personas que han sido torturadas no quieren hablar del tema, no testifican contra los torturadores en muchos casos. Ellos quieren olvidar ese episodio, no quieren enfrentarlo. Hay que comprenderlos en su real dimensión, los torturados son degradados, pierden su humanidad, y a las sociedades les ocurre exactamente lo mismo. El caso de las élites es particular, porque si no se enfrentaron a lo que ocurría en ese entonces, no lo harán ahora.

¿Si usted tuviera que elegir un gobernante ejemplar, comprometido con los ideales de su pueblo, de cualquier época y cualquier país, cuál sería?
Hay una contradicción interna en su pregunta, pues una sociedad decente eliminaría el rol del líder, a costa de la participación de la colectividad y la autosuficiencia individual.

La cuestión del género en la política
¿Cree que una mujer como Hillary Clinton hará la diferencia en la política estadounidense, si es que sale elegida presidenta?
No creo que nada cambie. La historia de las mujeres, tanto en la política como en posiciones de liderazgo, no ha sido positiva.
Margaret Thatcher era una férrea autoritaria que gobernaba con un puño de hierro. Indira Gandhi institucionalizó una brutal represión en su país. Me parece que ser un político capaz no depende del género.


El factor Hugo Chávez
Buena parte de Latinoamérica ve a Hugo Chávez como un líder autoritario, que utiliza su postura antiimperialista para ejercer en su país y en la región un poder desmedido. Usted, sin embargo, lo encuentra un líder rescatable, ¿no cree que su visión de Chávez está contaminada por su propio deseo de encontrar un líder latinoamericano que se oponga a Bush?
En primer lugar, existe una percepción bien limitada de Venezuela, sobre todo por parte de las élites intelectuales. Hace varias semanas que estoy en Latinoamérica, y lo que he podido percibir, tanto en Chile como en el Perú, es que las personas solo creen lo que dicen los periódicos, pero eso que leen no tiene ningún vínculo con la realidad. Por ejemplo, tener una postura antiimperialista no es lo mismo que ser autoritario. De hecho, creo que es lo opuesto. A uno le puede gustar la retórica de Chávez o no, pero ese no es el punto, ya que la retórica de los políticos suele ser atroz.

¿Cuál es el punto, entonces?
Hay que ver qué está sucediendo en Venezuela. ¿Acaso no hubo elecciones libres? ¿Acaso no existen medios de comunicación de oposición? La prensa en Venezuela está apasionadamente en contra del Gobierno. Por ejemplo, los diarios más importantes, que son antichavistas, apoyaron el golpe de Estado. Cuando el golpe se instauró, se demolieron todas las instituciones democráticas: se disolvió el Parlamento, la Corte Suprema, el ministro de Justicia, el defensor del Pueblo. De forma radical, se suprimió todo mecanismo democrático, y esto fue respaldado por varios medios de comunicación que continúan actualmente funcionando. El candidato de la oposición de Venezuela también apoyó el golpe de Estado. Si esto hubiera ocurrido en Estados Unidos, seguramente todos hubieran sido ejecutados. Es evidente que existe una democracia que funciona en Venezuela. Te puede gustar Chávez o no, pero sin duda Venezuela no está gobernada por un régimen autoritario.

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domingo 15 de febrero de 2009

Entrevista a Srila Paramadvaiti Swami

Entrevista Cristián Warnker en
La Belleza de Pensar


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